Valdés dijo basta : la millonaria pelea con Nación por las regalías llega a un punto crítico
La provincia reclama un trato justo por la energía que generan Yacyretá y Salto Grande. Mientras la Corte Suprema ya metió los pies en el barro, el Gobierno de Valdés busca un acuerdo histórico para que la plata de los correntinos, por fin, se quede en casa.
Es una de esas injusticias que, si vivís en el NEA, te muerden el bolsillo todos los meses. Corrientes es, por lejos, una de las mayores productoras de energía de la Argentina, pero paradójicamente pagamos una de las tarifas más altas del país. El planteo del gobernador Gustavo Valdés es tan simple como contundente: no queremos más que nadie, pero tampoco vamos a aceptar que nos sigan discriminando mientras se llevan nuestros recursos naturales.
La novedad es que el conflicto, que viene de años y cruzó varios gobiernos, escaló hasta el despacho más importante del país. La Corte Suprema de Justicia ya se declaró competente para meterse en la demanda que la provincia le clavó a Nación por el mal pago de las regalías hidroeléctricas de Yacyretá y Salto Grande.
El «ninguneo» que duele en las boletas
¿Qué es lo que realmente se está discutiendo? Básicamente, Corrientes dice que la fórmula que usa Nación para pagarnos por el agua de nuestros ríos está mal aplicada y nos deja siempre en desventaja. Es una locura: por el mismo recurso y el mismo derecho, a Entre Ríos o a Neuquén les reconocen un precio mejor que a nosotros.
La provincia no solo pide que se empareje la cancha, sino que además reclama una deuda retroactiva que se viene acumulando desde 2021. Estamos hablando de una cifra que, según estimaciones, superaría los 13.000 millones de pesos; una verdadera «reparación histórica» para el norte argentino que Yacyretá nunca terminó de pagar.
Entre los pasillos de la Corte y el acuerdo político
Aunque el juicio sigue su curso y la Corte ya citó a las partes a audiencias para que se vean las caras, en la Casa de Gobierno correntina hay un aire de optimismo moderado. «Estamos cerca de un acuerdo», dicen por lo bajo algunos funcionarios técnicos. La idea es llegar a una solución política antes de que los jueces tengan que dictar una sentencia que podría tardar años.
Valdés estuvo moviéndose fuerte, incluso en sus giras por Estados Unidos, tratando de abrochar convenios que flexibilicen inversiones y traigan alivio. Mientras tanto, la provincia ya empezó a hacer los deberes por su cuenta: hace poco se firmaron convenios para que municipios como Ituzaingó, la isla Apipé y Villa Olivari empiecen a recibir directamente recursos de Yacyretá para obras que la gente necesita.
Inversiones que no llegan y un sistema que cruje
El reclamo no es solo por «el vuelto». El interventor de la DPEC, Pablo Cuenca, fue clarito: hace más de dos décadas que no se pone un peso serio en las redes de alta tensión a nivel nacional. Eso es lo que después termina en los cortes de luz que sufrimos todos cuando el calor aprieta en el verano correntino.
Lo que Corrientes busca es que la energía que sale de acá sirva para desarrollar nuestra propia industria y no solo para que las luces de Buenos Aires brillen más fuerte. La pelota ahora está en el campo de la Nación, y Corrientes ya avisó que no piensa retroceder ni un centímetro en la defensa de lo suyo

