Mucho más que cuadros: el «payé» correntino copó un viejo banco y lo convirtió en el museo más ambicioso del NEA

ArteCo 2026 ya está en marcha y no es una edición más. Con la inauguración de la sede permanente en el imponente edificio del ex Banco de Corrientes, la feria busca demostrar que el arte en el litoral dejó de ser un hobby para convertirse en una industria que mueve la aguja.

Corrientes amaneció con un fresquito que invitaba al abrigo, pero adentro del nuevo Museo de Arte Contemporáneo (MACC) el clima era otro. No se trataba solo de la típica inauguración con corte de cinta y discursos oficiales; había una sensación de que algo grande estaba pasando. El gobernador Juan Pablo Valdés lo soltó sin vueltas: el arte acá ya no es solo pasión, es un motor económico para la provincia. Y se nota. El viejo edificio del banco, con sus cinco pisos y su fisonomía vertical, se transformó en un laberinto de vanguardia donde el olor a río y el brillo de los Esteros se filtran en cada instalación.

De la caja fuerte al lienzo

Lo que antes eran ventanillas de cobro y oficinas bancarias, hoy son salas donde conviven óleos monumentales con pantallas de última generación. Recorrer el MACC es como un viaje sensorial: subís el ascensor y el chamamé se mezcla con tonadas paraguayas, brasileñas y cordobesas. Son más de 4.000 metros cuadrados de pura osadía creativa que nada tienen que envidiarle a las galerías de Buenos Aires.

Lo que realmente vuela la cabeza es cómo lograron que esa modernidad no se olvide de dónde viene. En un rincón podés ver una reinterpretación de la Virgen de Itatí o altares paganos al Gaucho Gil, y al lado, una pieza sonora de cerámica que te deja pensando. Es ese «payé» correntino que te atrapa y no te suelta.

Tragos con arte y una apuesta que cruza la frontera

Si hablamos de ángulos distintos, lo de la artista Anísima se lleva todos los premios. No solo presentó su colección «Tierra sin mal» inspirada en la cosmovisión guaraní, sino que la experiencia se completa con coctelería local. Sí, leíste bien: diseñaron tragos inspirados en sus cuadros para que el arte también se pueda degustar.

Pero ArteCo no se queda solo en la capital. El circuito se expande por toda la ciudad, desde el Centro Cultural Flotante hasta hoteles de lujo. Además, la presencia de Paraguay es más fuerte que nunca con galerías como BGN/Arte y artistas que traen el barro y la memoria de la tierra colorada a este lado del Paraná. No es solo una muestra, es un mercado vivo donde los coleccionistas están mirando con lupa el talento del NEA.

¿Cómo ser parte?

Para los que todavía no se acercaron, el plan es inmejorable y, dato no menor, gratuito. Solo hay que sacar un código QR en la plataforma WeePass para asegurar el lugar, porque el museo tiene su aforo y nadie se quiere quedar afuera de este «faro» cultural que va a estar encendido hasta el domingo.

Corrientes ya no espera que le digan qué es tendencia; ahora la tendencia se marca desde acá, con una mezcla de fe, tradición y una ambición que parece no tener techo

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