A 11 años del primer #NiUnaMenos: más de 3.400 vidas menos y un sistema que sigue llegando tarde
Un nuevo informe de La Casa del Encuentro pone cifras a una tragedia que no se detiene. En Corrientes y el resto del país, la casa sigue siendo el lugar más peligroso y las denuncias no alcanzan para frenar a los violentos.
Parece que fue ayer cuando las plazas de todo el país se llenaron por primera vez aquel 3 de junio de 2015. Pero pasaron 11 años. Once años de gritos, de carteles y de una promesa social que, a la luz de los números, todavía nos queda demasiado grande. El informe que acaba de salir del Observatorio «Adriana Marisel Zambrano» es un golpe de realidad: desde ese primer grito hasta hoy, 3.424 personas fueron asesinadas por violencia de género en Argentina.
No son solo números para una estadística. Son 3.073 mujeres y niñas, 78 transfemicidios y 269 varones (muchos de ellos hijos) que quedaron atrapados en esta violencia. Es una cifra que muerde, sobre todo cuando pensamos en los 3.840 chicos que se quedaron sin mamá en esta década larga.
El peligro está en casa
Lo que más bronca da, y lo que los datos confirman una vez más, es que el lugar donde uno debería sentirse más seguro es, para muchas, una trampa. Casi mil de estos crímenes ocurrieron en la vivienda de la víctima y otros 800 en casas compartidas.
Acá en Corrientes y en todo el NEA sabemos lo que esto significa. No hace falta irse muy lejos para recordar historias que arrancan con una discusión en el living y terminan en la sección de policiales. De hecho, nuestra provincia no es ajena a este espanto: registró 75 femicidios en los últimos diez años, una cifra que debería hacernos ruido a todos.
Papeles que no protegen a nadie
Hay un dato en el informe que es para indignarse: 436 de las víctimas habían hecho la denuncia. Tenían el papel en la mano, confiaron en la Justicia. Incluso 188 de ellas tenían una medida cautelar, una perimetral que el asesino se pasó por donde quiso.
¿Qué falla? El sistema llega tarde o directamente no llega. Como dice Ada Beatriz Rico, de La Casa del Encuentro, el agresor construye una red de miedo y silencio. Y mientras tanto, la sociedad parece mirar para otro lado o, peor, no termina de entender la gravedad. Según los últimos sondeos, apenas 2 de cada 10 hombres tienen conciencia real sobre lo que es la violencia de género.
Una deuda que sigue abierta
Pasó más de una década y la sensación es que seguimos pedaleando en el aire. Hay una «responsabilidad colectiva», sí, pero las barreras para pedir ayuda siguen ahí, tan altas como siempre.
Hoy las plazas vuelven a recibir gente. Pero mientras las denuncias terminen en un cajón y las casas sigan siendo escenarios de crímenes, el #NiUnaMenos va a seguir siendo una herida abierta en una sociedad que todavía no sabe cómo cuidar a sus mujeres.

