Cobradores «sacados»: qué hacer cuando te hostigan por una deuda y por qué no pueden llamar a tu familia
La morosidad en tarjetas y préstamos vuela por las nubes y los estudios de cobranza cruzaron un límite. Amenazas, llamados a parientes y acoso a cualquier hora. Conocé tus derechos para pararles el carro.
Tener una deuda ya es un dolor de cabeza, pero que el teléfono no pare de sonar es una tortura. En Argentina, la cosa viene brava: la falta de pago en las tarjetas de crédito ya se parece a la de la crisis de 2001 y eso desató una cacería de brujas por parte de los estudios de cobranza. Muchos, en el afán de cobrar, se olvidan de la ley y empiezan con el hostigamiento.
Lo primero que tenés que saber es que, aunque debas plata, tenés derechos. No te pueden tratar como a un delincuente.
El límite: con la familia no se metan
Es la queja que más se escucha en estos meses: «Llamaron a mi vieja», «Le mandaron un mensaje a mi jefe». Claudia Collado, de ADELCO, es tajante: llamar a familiares, amigos o terceros es ilegal. La ley de Defensa del Consumidor exige un «trato digno», lo que prohíbe cualquier conducta que te humille o te invada.
Si te llaman a las 7 de la mañana, en horario laboral o te amenazan con cosas raras, ya están fuera de la legalidad. Muchas veces ni siquiera son estudios jurídicos reales, sino empresas que compran paquetes de deuda y salen a «apretar» para ver qué sacan.
La «bola de nieve» de la tarjeta
No es que la gente no quiera pagar porque sí. Hoy, muchos correntinos y familias de todo el NEA están usando la tarjeta para comprar comida. Cuando no llegás a pagar el total y hacés el pago mínimo, los intereses te comen vivo y la deuda se vuelve impagable.
El escenario es crítico: la mora en sectores no bancarios ya ronda el 25%, afectando sobre todo a los más pibes y a los jubilados. El sueldo no alcanza para cubrir los aumentos de luz, alquiler y súper, y la tarjeta termina siendo un manotazo de ahogado que después se vuelve una pesadilla.
Qué hacer si te están volviendo loco
Si sentís que te están acosando, no desesperes. Tomá nota de estos pasos para defenderte:
- No firmes nada bajo presión: Por más que te asusten con el embargo inmediato (que no es tan así), no aceptes refinanciaciones sin saber con quién hablas. A veces terminás reconociendo intereses ridículos.
- Documentá todo: Guardá capturas de los chats de WhatsApp, grabá los llamados si podés y guardá los mails.
- Pedí los datos: Tienen la obligación de decirte quiénes son, su CUIT y a quién representan. Si se niegan, desconfiá.
Dónde denunciar en Corrientes
Si sos de Corrientes capital y no das más, podés ir directamente a la Dirección General de Usuarios y Consumidores en Catamarca 771, 2° piso, de 8 a 13. También podés llamar al 0379-4474958.
A nivel nacional, existe la Ventanilla Federal Única, donde cargás el reclamo online y el sistema lo deriva. La gestión es gratis, así que no dejes que te pasen por arriba. Recordá: tener una deuda no te quita el derecho a que te traten con respeto

