¿Viernes sin bondis? Crece la tensión en Corrientes y hay amenaza de paro total
Los choferes esperan que los sueldos aparezcan este jueves en sus cuentas. Si la plata no está, la UTA confirmó que mañana el servicio se frena. En el medio, un fuerte conflicto por 23 trabajadores suspendidos.
Si sos de los que dependen del colectivo para ir a laburar o estudiar en Corrientes, mejor andá pensando un plan B para mañana. La historia de nunca acabar con el transporte público sumó un capítulo de mucha tensión: este jueves es el día clave y, si no hay depósitos, el viernes la ciudad se queda a pie.
El bolsillo, el límite de hoy
Hoy es el cuarto día hábil del mes, la fecha límite que tienen las empresas para pagar los sueldos de los choferes. José Luis Sabao, el referente local de la UTA, fue clarito: van a esperar hasta el último minuto de hoy para ver si los haberes están acreditados. Si los cajeros no dan buenas noticias, la medida de fuerza para el viernes es casi un hecho.
23 familias en vilo
Pero el tema no es solo la guita del mes. Hay un conflicto paralelo que viene caldeando el ambiente: la suspensión de 23 compañeros sin goce de sueldo. Las empresas dicen que no dan más y se agarran de un «procedimiento preventivo de crisis» para justificar estas medidas, asegurando que es la única forma de seguir funcionando si no hay una ayuda económica extra.
Desde el gremio no quieren saber nada con esa explicación. Ya avisaron que quieren a esos 23 choferes trabajando de nuevo en un plazo de 48 horas, rechazando de cuajo cualquier tipo de suspensión que afecte el sustento de los trabajadores.
Incertidumbre en las paradas correntinas
Tras una reunión este miércoles entre el sindicato, la Secretaría de Trabajo y la patronal (FATAP), las manos quedaron vacías y no hubo acuerdo. Mientras las empresas insisten en que están en crisis, los choferes se mantienen firmes en su postura de no salir a la calle si no se cumplen sus derechos.
Por ahora, todo depende de lo que pase en las próximas horas. En Corrientes, la incertidumbre ya es parte del paisaje, pero esta vez el conflicto parece haber llegado a un punto de no retorno que podría dejar a toda la ciudad paralizada justo antes del fin de semana

