¿Se termina la fuga de terneros? Valdés busca inversores en EE.UU. para que la riqueza se quede en Corrientes
El gobernador le puso fecha al inicio de la mega fábrica de Ituzaingó y negocia un frigorífico exportador con capitales norteamericanos para procesar la carne en casa. «Misma renta, tierra más barata», les dijo a los empresarios.
No es novedad que Corrientes es una potencia ganadera, pero el gobernador Juan Pablo Valdés se cansó de ver cómo los camiones se llevan los terneros para que el negocio rinda en otras provincias. En el cierre de la Expo Búfalos en Riachuelo, el mandatario tiró toda la carne al asador: confirmó avances para un frigorífico con sello exportador y puso fecha para el gigante forestal que se viene en el norte.
El «gancho» para los norteamericanos
Valdés no anduvo con vueltas al hablar de sus reuniones con inversores de Estados Unidos. La propuesta para traer los dólares es clara: «Lo mismo que hacen en otro lado lo pueden hacer acá, con una tierra mucho más barata y la misma renta», les soltó sin vueltas durante las gestiones.
La idea es montar una planta que primero maneje el tráfico provincial, luego el federal y termine exportando al mundo. No es solo un capricho; es una necesidad técnica para el sector. El búfalo correntino es un animal de gran porte y hoy la provincia necesita tecnología a la altura para procesar esa carne y dejar de depender de lo que digan afuera.
Basta de regalar el trabajo correntino
El dato que dio el gobernador duele en el bolsillo local: Corrientes saca por año entre 1,2 y 1,4 millones de terneros que terminan engordando en los campos de Entre Ríos o Santa Fe.
«Tenemos una doble pérdida: la riqueza que se genera acá termina yéndose sin el trabajo correntino», advirtió Valdés con firmeza. El objetivo es que la provincia juegue de igual a igual con la pampa húmeda, pero con las fábricas instaladas en territorio propio para que el empleo no se mude de provincia.
Ituzaingó: la mega fábrica forestal ya tiene fecha
En el sector de la madera, la cosa ya está mucho más avanzada. El mandatario ratificó que el sector forestal ya «despegó» y confirmó que entre octubre y noviembre de este año arranca el montaje de la mega fábrica de fibra de pino en Ituzaingó.
Es el paso que faltaba para que el polo industrial de la región deje de ser una promesa de campaña y se convierta en una realidad que mueva la economía del norte correntino.
Con el campo como motor y la industria como meta, la provincia busca dar el salto definitivo para que los recursos y los puestos de trabajo se queden de este lado del Paraná. El desafío está planteado y los plazos ya empezaron a correr.

