Se desplomó la fachada de un histórico local y no fue tragedia de casualidad
Un edificio de más de 50 años cedió durante la madrugada en una de las avenidas más transitadas de Corrientes. Escombros, carteles por el suelo y un susto que reabre el debate sobre los edificios antiguos.
Si hubiera pasado tres o cuatro horas más tarde, hoy estaríamos contando otra historia. El azar —o el destino— quiso que el estruendo que sacudió a la Avenida Independencia al 3400 ocurriera en el momento justo en que no pasaba nadie. La mampostería de un histórico local de repuestos no aguantó más y se vino abajo, dejando una imagen impactante de hierros retorcidos y escombros sobre la vereda.
Una madrugada de ruidos y escombros
Eran cerca de las 4 de la mañana de este martes cuando el frente de «ENZ Repuestos» decidió rendirse ante el paso del tiempo. Lo que comenzó como un desprendimiento en la base de un balcón terminó arrastrando una marquesina gigante y el cartel publicitario del local.
El impacto fue tan fuerte que incluso afectó a la verdulería de al lado, que también terminó con sus carteles en el piso. Para los vecinos de la zona, fue un despertar abrupto que dejó al descubierto el estado crítico de algunas construcciones de nuestra capital.
Medio siglo de historia y el peso de la humedad
No es novedad que Corrientes tiene una arquitectura hermosa pero que sufre muchísimo nuestro clima. Según confirmó el propio dueño del comercio, el edificio tiene 54 años de vida. Medio siglo de aguantar el sol radiante y las lluvias torrenciales que vienen castigando al NEA en las últimas semanas, como las que hace poco hicieron desastres en Ramada Paso.
Los especialistas que trabajaron en el lugar notaron que la humedad y la oxidación de los hierros internos habrían sido el «combo» que terminó de debilitar la losa. Como bien dijo el propietario, fue una «desgracia con suerte»: lo material se arregla, pero si esto pasaba en horario comercial, el desenlace hubiera sido fatal.
Desde temprano, personal de la Municipalidad y operarios de la empresa trabajaron a contrarreloj para remover los restos de mampostería y normalizar la zona. La vereda quedó totalmente ocupada por los escombros, por lo que se pide a los correntinos que circulen con muchísima precaución por esa zona de la banda sur, ya que es un área de alto movimiento comercial.
Este hecho nos deja una advertencia clara. En una ciudad que crece pero que mantiene sus estructuras antiguas, el mantenimiento no es una opción, es una necesidad urgente.

