Final de locos en Corrientes: Regatas lo ganaba por 16, se durmió y Ferro lo eliminó en la última pelota con polémica
El «Remero» tenía todo para meterse en semis de la Liga Nacional, pero se le cerró el aro en el complemento y un doble agónico de Anthony Peacock selló el 87-85 definitivo. El Fortín Rojinegro fue testigo de un cierre dramático que dejó a todo el Parque Mitre masticando bronca.
No se puede creer. No hay otra forma de explicar lo que pasó anoche en la capital correntina. Regatas tenía la clasificación en el bolsillo, manejaba los hilos del partido con autoridad y le sacaba 16 puntos de diferencia a un Ferro que parecía no encontrar respuestas. Pero el básquet tiene estas cosas: el «Fantasma» se quedó sin nafta, el Tren de Caballito reaccionó a puro coraje y, en un cierre para el infarto, el equipo correntino se despidió de la temporada de la forma más dolorosa posible.
Una fiesta que terminó en pesadilla
Desde el arranque, el equipo de Leandro Ramella salió a comerse la cancha. Con un Fabián Ramírez Barrios intratable, que terminó como goleador con 26 puntos, y la conducción lúcida de Andrés Jaime (20 unidades), la ventaja se fue estirando hasta tocar esos 16 puntos (54-38) que daban una sensación de seguridad absoluta. Parecía que la noche sería de festejo total en el estadio del barrio La Cruz.
Incluso el partido tuvo un parate de esos que te sacan de ritmo: Alejandro Diez, de Ferro, sufrió un corte feo en la cara y tuvo que ser trasladado al hospital, lo que frenó las acciones unos 15 minutos a la espera de la ambulancia. A pesar de eso, Regatas seguía firme. Nada hacía pensar que la historia iba a dar un vuelco tan violento en el segundo tiempo.
El «Tren» que nunca se detuvo y el mazazo final
En el complemento, la mano empezó a venir torcida. Ferro ajustó las tuercas en defensa, Regatas empezó a chocar contra una pared y la diferencia se empezó a achicar como arena entre los dedos. Emiliano Lezcano se cargó el equipo al hombro con 22 puntos y el final se volvió una batalla golpe por golpe.
El cierre fue puro cine. A falta de solo 4 segundos, Tayavek Gallizzi lo empató desde la línea de libres y todo indicaba que nos íbamos al suplementario para sufrir un poco más. Pero apareció Anthony Peacock: tras un tiro incómodo de Lezcano, el estadounidense capturó el rebote y anotó el doble del triunfo en el último suspiro.
Polémica en el cierre: ¿Estaba en tiempo?
Como no podía ser de otra manera, el tiro de Peacock se revisó mil veces en la pantalla. Las dudas quedaron flotando en el aire: el reloj ya estaba en cero, pero la luz del tablero no se había encendido a tiempo por una falta de sincronización técnica. Los árbitros Alejandro Chiti, Sergio Tarifeño y Alejandro Zanabone deliberaron bajo una tensión insoportable y terminaron dando el doble por válido.
Fue el 87-85 que sentenció la serie 3-2 para los de Caballito, que ahora jugarán las semifinales contra Gimnasia de Comodoro Rivadavia. Para Regatas, queda la frustración de haber tenido el triunfo ahí nomás y la sensación de que se le escapó una oportunidad de oro ante su gente.
Se terminó el sueño para el «Fantasma» de la manera más cruel: ganaba por 16, se durmió en los laureles y lo terminó viendo por televisión

